Esta semana vamos a comentar un artículo de Marisol Sánchez García y Patrick Brandon Matheny en la revista Evolution, titulado (en castellano): ¿Es el cambio a un estado de ectomicorriza una innovación clave en hongos que forman setas? Un caso de estudio en Tricholomatineae (Agaricales).

Este trabajo investiga la relación entre la evolución de los hongos que forman setas y la formación de ectomicorrizas. Las setas son estructuras que crean algunos hongos para dispersar sus esporas y reproducirse. Las ectomicorrizas son otras estructuras que crean algunos hongos junto con las raíces de los árboles, y que permiten formar una relación de simbiosis entre el hongo y el árbol (como ilustra la siguiente figura).

ectomicorriza

Nos lo cuenta con más detalle la propia Dra. Marisol Sánchez García: “Los hongos ectomicorrízicos forman asociaciones mutualistas [simbiosis] con muchos grupos de plantas terrestres y son de vital importancia para el mantenimiento de los ecosistemas, gracias a ellos podemos observar esos característicos árboles grandes y frondosos de los bosques templados, boreales y tropicales, como son los pinos, encinos, píceas y abetos. Conocer la evolución de estos organismos es muy importante para saber los patrones y procesos evolutivos que han llevado al establecimiento de este mutualismo y eventualmente entender como los cambios causados por el ser humano están afectado a estas especies.

Este trabajo estuvo motivado por la idea de saber por qué muchos grupos de hongos ectomicorrízicos son tan diversos y si ésto tiene algo que ver con la capacidad de formar asociaciones mutualistas con plantas o algún otro factor. Actualmente se sabe que a lo largo de la historia evolutiva de los hongos ha habido 76 orígenes independientes de hongos ectomicorrízicos, este trabajo se enfocó únicamente al estudio de seis grupos, por lo que solo muestra una pequeña parte de la historia evolutiva de estos organismos pero que representa un primer paso para otros trabajos que se enfocarán en esta área de estudio.”

Los autores de este estudio han descubierto, entre otras cosas, que la diversificación de algunas de estas setas, como las del género Tricholoma (algunas se pueden comer, otras no), esta ligada a la expansión en muchos y muy variados ambientes de los árboles con los que establecen su relación de simbiontes. Esto destaca el potente efecto que las relaciones de simbiosis pueden tener, no solo en la supervivencia de los organismos implicados, sino también en su evolución y diversificación conjunta a lo largo del tiempo.

La simbiosis es una relación biológica estrecha y duradera entre organismos de distintas especies en donde ambos organismos se benefician mutuamente (cuando solo una de las especies se beneficia hablamos de parasitismo). En este caso, el hongo aporta minerales y agua al árbol, mientras que el árbol permite al hongo tomar hidratos de carbono y otros nutrientes que el árbol sintetiza y el hongo no. Existen muchísimos ejemplos de simbiosis en la naturaleza, que van desde interacciones de comportamiento (perros y humanos) a una total integración estructural, donde las especies no sobreviven la una sin la otra (por ejemplo, en algunos líquenes, formados por hongos+algas).

Además de ser un hecho biológico interesante, la simbiosis es un mecanismo importante para entender el origen y evolución de las especies, llamado simbiogénesis. Una teoría científica liderada por la bióloga evolutiva Lynn Margulis (1938 – 2011). Hablaremos más en detalle de esta teoría en futuros posts sobre el desarrollo de la teoría de la evolución.