Hoy os traigo el último estudio de Vicente García Navas y colaboradores publicado en la revista BMC Evolutionary Biology titulado (en castellano): Disparidad fenotípica en los saltamontes de cuernos cortos (Acrididae): el papel de la ecología y la filogenia.

Aunque los observadores casuales no nos demos cuenta, en la península ibérica tenemos un gran variedad de ortópteros, el grupo de insectos al que pertenecen, por ejemplo, los saltamontes y los grillos. “Esto es debido en parte a que durante las glaciaciones que tuvieron lugar durante el Pleistoceno [hace entre 10 mil y 2 millones de años], la península ibérica actuó como refugio de numerosas especies”, nos explica Vicente. En este corto y reciente periodo de tiempo (en una escala evolutiva), los saltamontes se diversificaron rápidamente. No es tarea fácil darse cuenta de esta diversidad de saltamontes debido, en parte, a su pequeña variabilidad relativa. Para diferenciarlos, los investigadores deben prestar atención también por a otros factores como por ejemplo su canto.

El estudio del que hablamos hoy se centra en este grupo de animales, precisamente, por ser un grupo con aparente limitada variabilidad. Otros estudios parecidos suelen estudiar “grupos que presentan una asombrosa diversidad fenotípica como, por ejemplo, las vangas de Madagascar o grupos que presentan diferentes morfotipos o adaptaciones al medio que ocupan (arbóreo, subterráneo, acuático, terrestre, etc.),” como peces, anfibios, o reptiles.

Distintos seres vivos tienen distinto grado de variabilidad en su fenotipo (horizontal) y los ambientes ecológicos en los que pueden vivir (eje vertical). Los saltamontes presentan una menor variabilidad tanto de fenotipo como de ecología que otros animales. Pero no por ello están menos sujetos a los distintos procesos evolutivos. Figura original del trabajo.

El grupo de Vicente ha encontrado que “las especies asociadas a planta presentan una morfología ligeramente diferente (con extremidades más estilizadas) en comparación con las especies que suelen encontrarse en el suelo, cuyo extremidades suelen ser más cortas y gruesas”. Esto nos muestra que “incluso radiaciones con limitada o discreta variabilidad morfológica pueden presentar asociaciones a fina escala entre ecología y fenotipo, es decir, adaptaciones al microhabitat a explotar”. Lo cual abre la puerta a que procesos como la selección natural actúe sobre estos animales igual que hace con todos los seres vivos.

Diferencias como el hábitat preferido de los saltamontes tiene pequeños efectos en la forma de sus patas difíciles de ver a simple vista. Figura original del trabajo.

Además de su valor en biología evolutiva, estudios como el de Vicente nos ayuda a apreciar mejor la diversidad de especies a nuestro alrededor !Más de las que podemos ver! Algo que debemos recordar también cuando hablamos de conservar la biodiversidad de nuestro entorno.