Después de unas semanitas de merecidas vacaciones, hoy vuelvo para comentar un trabajo de la Dra. Ana Pérez Manrique publicado en Biological Reviews sobre el estudio de la empatía en animales.

El trabajo aborda cómo se estudian en un contexto evolutivo habilidades mentales que normalmente tiendemos a considerarse como propiamente humanas, en este caso la empatía o capacidad de percibir lo que está sintiendo otro ser vivo. La revisión de la Dra. Pérez Manrique ofrece una visión general del estudio de la empatía en distintos grupos de animales, en particular mamíferos i aves.

Es fácil pensar que muchas características que consideramos propiamente “humanas”, como son el pensamiento abstracto, el sentido de justicia, el habla o la empatía, son atributos que los seres humanos poseemos en exclusiva. Si bien es verdad que aquellos de nosotros acostumbrados a vivir con mascotas en casa observamos una y otra vez la gran complejidad de atributos mentales de nuestros perros, gatos o loros. Por otro lado, otras características como “ponerse en la piel del otro” las seguimos considerando esencialmente humanas.

Es bueno recordar que la evolución de los atributos de cada ser vivo, incluidos los mentales, ocurre en mayor o menor medida de forma gradual. Los caracteres totalmente novedosos o de aparición súbita son mas bien raros. Gracias a la transformación gradual de los seres vivos podemos estudiar la evolución de la empatía humana por comparación con otras especies de animales con los que estamos emparentados en distinto grado, como son los monos, las ratas, los delfines o los pájaros.

Como os podéis imaginar, estudiar un fenómeno que ocurre en la mente de los animales y compararlo con lo qué ocurre en humanos no es fácil. Pensar que para una sola especie animal,  Homo sapiens, existe un campo entero de estudio, la psicología. Para el resto del mundo animal tenemos otro, la etología.

Los problemas a los que se enfrentaron los autores de esta revisión fueron múltiples. Para empezar su campo de estudio “está plagado de términos provenientes de distintas disciplinas que más que clarificar el estudio de la empatía, lo hacían más complejo”, nos comenta autora principal. “Además, muchos de los estudios existentes sobre aspectos y mecanismos relacionados con la empatía en animales trataban cosas muy diferentes”.

En su revisión recogen los estudios más relevantes en su campo y proponen formas de evaluar y comparar información en distintos grupos de animales y en distintos comportamientos. “Quisimos resaltar que en el estudio comparativo de la empatía muchas veces se mezclan comportamientos similares basados en mecanismos diferentes y se obvian tanto los aspectos relacionados con la implicación emocional, factor básico para hablar de empatía en el caso humano, como los factores relacionados con las características medioambientales y la ecología comportamental de las especies.”

No es sencillo separar los comportamientos realizados por empatía de aquellos que no lo son. Los autores proponen, entre otras medidas, centrarse en el tipo de reacción que un animal muestra al percibir la angustia de otro. Intentan así separar el comportamiento que podemos medir de las motivaciones subyacentes, sobre las cuales solo podemos especular. De este modo, nos muestran que muchos animales sociales son capaces de realizar acciones encaminadas a disminuir la angustia de sus semejantes, bien sea calmandolos en situaciones estresantes o rescatandolos en momentos complicados. Y aunque normalmente la empatía es más fuerte cuanto más cercanos son los dos individuos (familia, tribu, especie…), existen también muchas observaciones de empatía hacia desconocidos o entre individuos de distintas especies.

Origen: The comparative study of empathy: sympathetic concern and empathic perspective-taking in non-human animals – Pérez-Manrique – 2017 – Biological Reviews – Wiley Online Library

De postre os voy a dejar un par de videos relacionados con el tema que espero os gusten.

El primero es una explicación más detallada sobre algunos experimentos de empatía animal.

El segundo es sobre otra capacidad mental, el sentido de la justicia.