Hoy quiero compartir con vosotros el post de la Doctora Soledad Domingo sobre su publicación más reciente. Como el post original está en inglés, le pedí a Soledad si me dejaba traducirlo y compartirlo con vosotros, a lo cual acepto amablemente. ¡Muchas gracias!

He añadido también algunas aclaraciones entre corchetes que me parecieron oportunas. Cualquier error en la traducción es culpa mía.

Podéis leer el texto original de Soledad en inglés y ver las fotos (muy recomendable) pinchando aquí:

https://soledaddomingo.weebly.com/news.html

“Acabamos de publicar una nueva investigación sobre los fósiles excepcionales del Cerro de los Batallones [Madrid, España] en Scientific Reports. El gran número de mandíbulas con dientes posteriores [molares y premolares] nos permitió por primera vez usar técnicas radiológicas para describir la ontogenia dentaria (mineralización, erupción y reemplazo) en caballos del género Hipparion [caballos extintos de pequeño tamaño que vivieron hace entre 23 millones de años y 781 mil años en partes de América del Norte, Asia, Europa y África].

Las 20 mandíbulas analizadas pertenecen al yacimiento de Batallones-10. Una de las colecciones más grandes y mejor preservadas de caballos extintos no solo en España sino también en Europa.

Los caballos son un taxón esencial para investigar los ecosistemas terrestres del pasado debido a que sus fósiles son muy abundantes durante el Cenozoico [entre hace 66 millones de años y la actualidad], son fácilmente identificables, y los encontramos en una amplia área geográfica y rangos temporales.

En este trabajo hemos colaborado con veterinarios de la Universidad Complutense y el Centro Militar de Veterinarios. Esta es la primera vez que un estudio radiológico se realiza en mandíbulas de caballos fósiles en un rango de edad entre recién nacidos e individuos senescentes.

Como nosotros, los caballos tienen dientes de leche que se reemplazan por los dientes adultos solo una vez en la vida. Aun así, los caballos tienen la particularidad de que solo una pequeña parte de la corona de sus largos dientes posteriores es utilizada en cada momento. Las reservas permanecen debajo de la encía y emergen gradualmente durante la vida del animal, a medida que la corona se va desgastando.

Esto es una adaptación a la ingestión de agentes abrasivos como la vegetación dura y fibrosa (hierbas) y la arena del suelo. Las radiografías y escáneres tomográficos computarizados nos han permitido ver qué esta pasado en la mandíbula de estos caballos en relación a la mineralización (formación) de dientes y la exposición de las reservas de la corona.

Para ello hemos definido siete categorías de edad de las encontradas en Batallones-10, que van de recién nacidos y juveniles a adultos senescentes. El grupo está dominado por individuos infantiles y juveniles (67.9%). Además, en base a la presencia de fósiles de dos fetos de caballo descubiertos en los estudios de campo de 2016 y 2017, también hemos inferido la presencia de dos hembras embarazadas. Todos estos individuos pertenecen a grupos de riesgo de mortalidad en la naturaleza, por ello pensamos que esta acumulación de fósiles fue el resultado de la muerte de los individuos más débiles alrededor de un abrevadero natural durante periodos de sequía.

Los paleoecólogos que analizan los isótopos estables del esmalte dental de caballos extintos muestrean preferentemente los dientes p4 o m3 [p = premolar, m = molar, el número hace referencia a su posición] porqué, en base la secuencia de mineralización que se conoce en caballos modernos, estos dientes son los que con una menor probabilidad han sido afectados por la leche materna y, por ese motivo, estos dientes pueden ser usados con confianza para inferir la dieta de los animales adultos y las condiciones ambientales en que vivieron.

Nuestro estudio confirma por primera vez con observaciones directas de  materiales fósiles de Batallones-10 que los dientes p4 y m3 son también los últimos dientes en mineralizar en caballos extintos.

El orden de erupción de los dientes posteriores es casi el mismo en especies de Hipparion [caballos extintos] y Equus [caballos modernos] con una diferencia: en Hipparion el último diente en erupcionar es siempre el tercer molar (correspondiente a nuestra muela del juicio), mientras que en Equus es o bien el tercer molar o el cuarto premolar. Este hecho puede estar relacionado con la corta duración de los dientes de leche en Hipparion y, más generalmente, a un aumento de la vida funcional de los dientes a lo largo de la historia evolutiva de los caballos, a medida que la altura de estos dientes aumenta en relación con la incorporación a la dieta de materiales más abrasivos.

Esta investigación ha sido financiada por la National Geographic Society y el programa de I+D Español.”

Fuente: Domingo, M.S., Cantero, E., García-Real, I., Chamorro-Sancho, M. J., Martín-Perea, D. M., Alberdi, M. T. & Morales, J. 2018. First radiological study of a complete dental ontogeny sequence of an extinct equid: implications for Equidae life history and taphonomy. Scientific Reports 8: 8507. https://www.nature.com/articles/s41598-018-26817-3