Hoy os quiero hablar de un trabajo liderado por la Dra. Catalina Villamil publicado recientemente en Journal of Human Evolution titulado El papel de la velocidad de desarrollo, el tamaño corporal y la postura en la evolución de la covariación y la evolvabilidad del cráneo de estrepsirrinos y estrepsiriros y catarrinos.

La Dra. Villamil estudia cómo evoluciona la variación morfológica del cráneo y como esta se relaciona con otras variables relacionadas con la evolución, desarrollo, y posición corporal de los primates. La integración de la variación morfológica (o covariación) nos ayuda a entender como evolucionan los seres vivos. “Sin embargo, sabemos que la integración en sí puede evolucionar, y esto entonces podría resultar en cambios no sólo al fenotipo de los organismos, sino también a la trayectoria de la evolución en esos organismos”, apunta Villamil. El estudio explora un aspecto de la integración morfológica que ha recibido relativamente menos atención. “Aunque la idea básica de la integración ha existido ya varias décadas, la mayoría de los estudios se han enfocado en la presencia o ausencia de integración y, en menor parte, la magnitud de la integración. Muy pocos estudios se han enfocado en qué otros aspectos de la evolución de los organismos están relacionados a la integración.” Para ello, Villamil ha estudiado la morfología craneal de dos grupos de primates (estrepsirrinos y catarrinos; entre estos últimos nos encontramos los humanos y otros simios) y analizado el efecto de variables como la relación evolutiva, el desarrollo, el tamaño corporal o la posición de la columna vertebral.

Un ejemplo de los cráneos estudiados.

Este análisis ha revelado dos patrones divergentes en la relación entre integración y la evolvabilidad de distintas zonas del cráneo: por un lado, la base del cráneo parece ligada a procesos de desarrollo, mientras que la cara está más ligada a cambios del tamaño corporal. Por lo que parece, la forma de locomoción o la posición no tienen un gran efecto en la integración y evolvabilidad del cráneo de los primates en general. Otro de los hallazgos del estudio parece indicar también un posible cambio en el patrón de integración entre los dos grupos de primates (estrepsirrinos y catarrinos). “Se ha demostrado en otros grupos de mamíferos que los cambios grandes en la magnitud de integración pueden ocurrir en puntos particulares de divergencia entre grupos—o sea, que no se van acumulando según pasan las generaciones”, añade Villamil.

Dra. Villamil digitalizando los puntos de referencia en uno de los cráneos del estudio mediante MicroScribe.

La Dra. Villamil sigue explorando estas cuestiones incluyendo nuevas variables de interés como la dieta o el tamaño del cerebro, así como tejidos blandos además del esqueleto.

Artículo original: Villamil, C. I. (2021). The role of developmental rate, body size, and positional behavior in the evolution of covariation and evolvability in the cranium of strepsirrhines and catarrhines. Journal of Human Evolution, 151, 102941.

Imagen de cabecera: Keven Law from Los Angeles, USA, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons